Las ligas femeninas toman impulso y se 'arriman' a las masculinas
- Bea Blasco

- 15 oct 2024
- 5 Min. de lectura
La Women's Super League adopta nuevas medidas de seguridad para velar por el bienestar de las futbolistas y los aficionados antes y después de los partidos

La euforia se apodera del fútbol femenino en Inglaterra. Ya no solo por la afluencia de los aficionados en los estadios, sino también por la reciente fuga de las futbolistas españolas a la Women's Super League (WSL): "Hay ligas en las que dan ganas de jugar y, al final, la carrera es corta y pasa muy rápido", es lo que dijo Mariona Caldentey en rueda de prensa días antes de despedirse del Barça.
Dan ganas de jugar, aunque cada vez se necesita más protección para las futbolistas. Y eso preocupa. Preocupa porque los espectadores no están acostumbrados a ver esta protección en las jugadoras, y les asusta. Y es que en Inglaterra, cada vez es más común ver tanto a niños como a niñas con las camisetas de fútbol por la calle. Sin embargo, esta popularidad no siempre trae buenas noticias, y por ese motivo las medidas de seguridad ya se han incrementado rozando los niveles del fútbol masculino.
La Liga F, en comparación, está muy alejada de esta situación, porque a pesar de tener a las campeonas del mundo, la primera 'Champions' y más Balones de Oro que los futbolistas españoles, su notoriedad sigue siendo inferior: "Lo que se está viendo es que la mediocridad sigue muy latente en la liga en cuanto a gestión", insistió Amanda Gutiérrez, presidenta de FUTPRO, el sindicato mayoritario de las futbolistas españolas, en una entrevista a EFE el pasado mes de marzo.
"Lo que se está viendo es que la mediocridad sigue muy latente en la liga en cuanto a gestión", Amanda Gutiérrez
El círculo cerrado en el que se encuentra la liga femenina española es lo que provoca que el furor de los aficionados llegue muy poco a poco. El motivo que Gutiérrez mencionó en su entrevista fue la no protección de las jugadoras por parte de los dirigentes, además de su poca iniciativa "para que se convierta en la mejor competición del mundo". De esta manera, a pesar de haber conseguido tanto en tan poco tiempo, los clubes españoles tendrán que esperar para implantar las normativas de seguridad que velen por el bienestar de las futbolistas y sus aficionados. Así despierta dos puntos de vista: el bueno porque están más seguras, y el malo porque significa poca afluencia en sus partidos.
Las restricciones de Manchester City, Everton, Chelsea y Manchester United
El Manchester City introdujo el año pasado una zona reservada y organizada para que las futbolistas pudiesen firmar a un grupo de aficionados. Además, llegaron a distribuir cuarenta pulseras por partido en los encuentros en el Joie Stadium a seguidores al azar. De esta manera, conseguirían su firma y foto tras el encuentro de una forma más civilizada. Más tarde, fue el Everton quien comunicó esta medida de seguridad para impedir que los más jóvenes se vieran "atrapados en una multitud repentina".
En el inicio de la temporada 24/25, el Chelsea femenino informó a través de un comunicado que se iban a poner límites entre sus jugadoras y los aficionados que, cada fin de semana, se acercan a ver al equipo. El club aseguró que en el curso pasado ya hubo situaciones que "generaron preocupaciones sobre la seguridad tanto de los aficionados como de las jugadoras". Y es que son muchos los aficionados que buscan las firmas y los selfies antes y después de los encuentros.

De hecho, antes de comunicarlo de manera oficial, ya prohibieron a las futbolistas detenerse a firmar autógrafos o sacarse fotografías, entre otros, en las zonas que rodean al estadio de Kingsmeadow para garantizar su seguridad. No obstante, esta decisión se produjo porque, según explicó la entrenadora Sonia Bompastor, "los días de partidos se han vuelto inseguros dentro y fuera de los estadios y las futbolistas están recibiendo insultos innecesarios".
El último equipo en sumar estas restricciones a sus normas ha sido el Manchester United, que avisó mediante un comunicado sobre que sus jugadoras no se detendrán para firmar autógrafos ni dentro ni fuera del estadio o ciudad deportiva: "Esto es para proteger el tiempo de recuperación de las jugadoras después del partido, aliviar la congestión de aficionados en el campo de juego y mejorar el flujo de tráfico al salir del estadio".
"Los días de partidos se han vuelto inseguros dentro y fuera de los estadios y las futbolistas están recibiendo insultos innecesarios", Sonia Bompastor
Además, solo los aficionados que tengan las entradas juveniles y menores de 16 años podrán solicitar tickets para asistir a la reunión posterior al encuentro con varias de las futbolistas, elegidas por el club. Lo que se conoce como un meet and greet.
Y es que no solo ocurre con la Women's Super League (WSL), sino que también sucede con la selección inglesa, ya que el furor que genera se les está yendo de las manos. Hace un año, tras un partido de la Nations League en Leicester, decidieron aumentar las restricciones para cuando los espectadores se acercasen a la parte baja de las gradas para pedir autógrafos y fotografías, blindando así al conjunto nacional: "Nos encanta conocer a los fans, pero se está volviendo algo muy difícil de mantener", Mary Earps, guardameta de la selección.
La policía local, la nueva 'lupa' del fútbol
Si ya era necesario contar con las autoridades en los alrededores del estadio - sobre todo en Inglaterra -, ahora lo es en su interior, cerca de las gradas. Así pues, la policía local de Manchester ha introducido una nueva figura para los días de partido: los observadores de fútbol. Sus funciones son "adicionales y voluntarias" con el fin de garantizar una mayor seguridad y más presencia policial en los estadios donde se esperan grandes multitudes.
Aunque cueste verlo, el fútbol femenino está ganando popularidad, y se puede ver con el aumento de la asistencia: "ya es hora de que lo reconozcamos como una operación policial", insistió la sargento Jade Wells de la policía de Manchester a BBC Sport. Por ese motivo, con esta nueva normativa pretenden "tranquilizar a los aficionados y asegurarles que estamos allí para apoyarlos y que es un entorno seguro". Y es que la demografía de las multitudes en la WSL es diferente a la del juego masculino, por lo que "es probable que los tipos de delitos difieran".
Mientras en la WSL de Inglaterra ya aparecen nuevas normativas de seguridad, en la Liga F de España aún se enfrentan a desafíos estructurales para alcanzar ese nivel que va creciendo lentamente. Sin embargo, el fútbol femenino continúa en pleno ascenso, consolidándose como un espectáculo global que sigue ganando terreno y admiradores.







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