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La evolución del arbitraje femenino que redefine su papel en la élite

  • Foto del escritor: Bea Blasco
    Bea Blasco
  • 3 dic 2024
  • 4 Min. de lectura
La presencia de mujeres como Marta Huerta de Aza o Darlene May en ligas de fútbol o las competiciones de baloncesto, refleja un cambio significativo y el reconocimiento de su labor
Las mujeres están revolucionando el mundo del arbitraje en el deporte. FUERA DEL ÁREA
Marta Huerta de Aza es la primera árbitra de la categoría masculina de fútbol. FUERA DEL ÁREA

Las competiciones de fútbol, baloncesto, fútbol sala, hockey hierba, rugby, waterpolo, etc., necesitan de un arbitraje que dirija y ponga orden ante las "injusticias" en el terreno de juego. Lo más común es ver hombres ejerciendo este rol, tanto que los espectadores acaban conociendo detalles de su vida, especialmente en el fútbol, donde incluso participan en programas de televisión, como Mateu Lahoz en El Día Después.


En cambio, los colegiados de otras disciplinas son casi invisibles, sean hombres o mujeres. En el caso de ellas, han sido un motor clave para la profesionalización de las competiciones, principalmente femeninas, dentro del deporte. Su creciente presencia en ligas como la Primera División Femenina de fútbol o las competiciones nacionales de baloncesto y hockey hierba refleja un cambio significativo hacia la igualdad y el reconocimiento de su labor.


Darlene May es la primera colegiada en el baloncesto masculino. FUERA DEL ÁREA
Darlene May es la primera colegiada en el baloncesto masculino. F.ÁREA

Sin embargo, la historia del arbitraje femenino se remonta décadas atrás. La primera árbitra de hockey, María Bartolozzi, se consolidó en 1936, y las primeras mujeres árbitras en el fútbol aparecieron en la década de los 60, aunque no de forma oficial. Aun así, en 1962, Margaret Spinks se convirtió en la primera colegiada del fútbol tras conseguir el número uno en un examen de calificación de árbitros. Esto causó una "desagradable sorpresa" en la Asociación de Fútbol, ya que nunca antes se había dado un caso semejante en la historia del deporte.


Diez años después, Darlene May hizo historia al coronarse como la primera mujer que arbitró un partido de baloncesto masculino. En España, las mujeres comenzaron a reivindicarse en los años 80, y fue a partir de los 90 cuando las noticias sobre árbitras ganaron relevancia, a medida que se dieron pasos importantes para su incorporación en estos roles.




Las pioneras del arbitraje
Alcántara es la primera española en entrar en la plantilla de la FIFA. F.A.
Maria José Alcántara. F. A.

El coraje y la determinación de las mujeres que desearon arbitrar abrieron camino para una nueva generación que hoy ocupa escenarios internacionales, marcando un antes y un después en la historia del deporte. María José Alcántara, tinerfeña adscrita al colegio valenciano, fue la primera española en integrar la plantilla de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA).


En 1999, Nelly Viennot se convirtió en la primera mujer que ejerció como juez de línea en un partido de la Liga de Campeones de la FIFA. La francesa marcó un hito en la historia del fútbol al desafiar las barreras en un deporte tradicionalmente dominado por hombres. Por otro lado, las hermanas Julie y Charlotte Bonaventura han sido referentes como juezas en los partidos de balonmano de mayor nivel desde hace años.


Viennot fue la primera juez de línea en Champions. F.A.
Viennot fue la primera juez de línea en Champions. FUERA DEL ÁREA

En España, Alhambra Nievas, árbitra internacional de rugby, fue elegida mejor árbitra del mundo en 2016. Además, la Liga F de fútbol apuesta semanalmente por tríos arbitrales femeninos, aunque esta iniciativa tiene detractores: "Lo que estamos haciendo es una discriminación positiva, y si no queremos que la sociedad nos discrimine ni sea machista con nosotras, no podemos tener una liga en la que solo puedan arbitrar mujeres", opinó en su momento Ana Romero, exjugadora del Real Betis.



El crecimiento de la profesión
Fútbol

El número de mujeres árbitras en los terrenos de juego creció significativamente en 2019, con 165 colegiadas más que en la temporada 2016-2017. En la campaña 2019/2020, de los 1.500 árbitros que tenía la liga, 700 eran mujeres. La creación de la entonces Liga Iberdrola supuso un punto de inflexión para consolidar el fútbol femenino, aunque la exclusividad de mujeres como árbitras generó opiniones divididas.


Hoy en día, muchas árbitras ya participan en partidos masculinos, especialmente como asistentes y jueces de línea. Durante la última temporada, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) incluyó a 18 colegiadas en la primera división femenina, de las cuales cuatro tienen categoría internacional, manteniéndose las cifras respecto a la temporada anterior.


Cada paso hacia el éxito en esta profesión representa un avance hacia la igualdad. En esta campaña, Marta Huerta de Aza se convirtió en la primera árbitra de la categoría masculina, consolidándose como sucesora de Viennot, quien también brilló como asistente en las competiciones masculinas de la Ligue 1.


Hockey hierba y rugby

En el hockey hierba, las árbitras han ganado peso, con 32 colegiadas, quince de ellas en primera o segunda división. A pesar de ello, se sigue promoviendo la participación de hombres y mujeres en los cuerpos arbitrales de las competiciones.


Sandra Adell, además de árbitra también juega a hockey hierba. FUERA DEÑ ÁREA
Sandra Adell, además de árbitra también juega a hockey hierba. FUERA DEÑ ÁREA

En rugby, el número de colegiadas también ha crecido, con más presencia en eventos internacionales de alto nivel. Aunque siguen siendo una minoría frente a los hombres, el esfuerzo de federaciones y organismos como World Rugby impulsa su participación en roles arbitrales.


Baloncesto

En la Liga Endesa y la Liga Femenina Endesa, la presencia de árbitras ha crecido, reflejando los esfuerzos por la igualdad de género. En torneos femeninos hay mayor representación, aunque en la élite solo hay ocho mujeres entre 1.030 colegiados, es decir, un 7,7%.


Estas pioneras han demostrado que las mujeres pueden arbitrar al más alto nivel, sin importar el género de los equipos. El camino hacia la igualdad sigue en marcha, gracias a una generación que consolida su presencia en ligas y competiciones internacionales. Aunque la paridad no se ha alcanzado en todas las disciplinas, su labor inspira a niñas y jóvenes a ocupar espacios de liderazgo en el deporte.





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